Educación Sexual
En nuestro país, al establecerse la educación sexual formal obligatoria, no se previó partir de los puntos básicos.
En nuestro país, al establecerse la educación sexual formal obligatoria, no se previó partir de los puntos básicos.
«Lato sensu, la sexología es el estudio científico de la sexualidad animal en general. Stricto sensu, es el estudio científico de todos los aspectos de la sexualidad y la función sexual humanas».
Alfred C. Kinsey fue uno de los pioneros de la investigación sexual humana en Estados Unidos. Si bien estudió entomología en la universidad, su contribución más importante a la humanidad -debido a la cual ganó renombre- fue su estudio sobre el comportamiento sexual de hombres y mujeres.
La teoría de la inferioridad sexual de la mujer, asociada por Freud al complejo de la envidia del pene, ha sido refutada con sólida argumentación por las mismas discípulas del psicoanálisis, ofendidas en su amor propio.
Para algunos puede parecer excesivo, en una ponencia sobre educación sexual, el espacio dedicado a plantear las contradicciones filosóficas con el idealismo y el agnosticismo que impregnan el enfoque constructivista. La razón es muy simple: el constructivismo, bien o mal entendido, «trivial» o «radical», es la tendencia predominante entre los profesionales interesados en la educación sexual…
Negar el placer como algo bueno en el ser humano, sólo conduce a fortalecer la hipocresía y la doble moral. «Embellecerlo», sobrevalorando funciones de la sexualidad que, aunque importantes, son secundarias a la gratificación derivada de los actos sexuales, tales como la comunicación, la intimidad o la expresión de afecto, equivaldría a afirmar que la función principal de la alimentación es la de mejorar la comunicación o hacer más intenso el enamoramiento de la pareja que se cita para almorzar.
Difícil de creer, pero todavía es necesario insistir en que la sexualidad humana, al igual que cualquier otro fenómeno de la naturaleza, se puede conocer objetivamente, se puede estudiar de manera sistemática y racional y que por lo tanto, no obstante su inmensa complejidad, es posible su conocimiento científico.